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De un crepúsculo a una meridiana, 2025 (En proceso)

El 23 de febrero de 1981, en Madrid, a las 18h23, un grupo de guardia civiles bajo el mando del teniente coronel Antonio Tejero asaltó el Palacio de las Cortes durante la votación para la investidura del candidato a la Presidencia del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, quedando secuestradas las personas presentes en su interior. Unos instantes más tarde, el teniente general Jaime Milans del Bosch, proclama el estado de excepción en la III Región Militar (Alicante, Castellón, Valencia y Murcia), desplegando tanques y tropas por la ciudad de Valencia en diferentes puntos estratégicos, además de tomar el control de todas las emisoras de la zona. 

Durante las dieciocho horas que dura el intento de golpe de Estado, mientras el país entero parece estar a la escucha atenta de todo aquello, algunos cuerpos se alejan momentáneamente de los transistores, rebuscan papeles, listas de nombres, carnets, panfletos y libros. Limpian su casa, dicen algunos. Los gestos aprendidos de la clandestinidad vuelven, el deseo de desaparición y la necesidad de borrar las huellas materiales que podrían suponer una condena. Estos gestos, se multiplican a lo largo del territorio, durante unas horas y de forma simultánea se queman, destruyen, tiran, esconden papeles que reivindican una libertad ganada poco antes en el régimen de visibilidad.

El proyecto De un crepúsculo a una meridiana pretende poner el foco sobre los gestos de destrucción de documentación que se dieron durante las dieciocho horas que duró el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, y plantea explorar las potencialidades que ofrece la investigación y práctica artística para articular un posible relato coral en torno a estas experiencias. Se trata así de acercarse, de forma situada, a un hecho histórico como es el 23F desde las intersecciones que se dan entre los tiempos biográficos y el tiempo histórico a través de una serie de acciones similares que suceden de forma clandestina y simultánea a lo largo del territorio del Estado español durante aquella noche. De un crepúsculo a una meridiana es el tiempo que dura el despliegue de otra geografía hecha de gestos furtivos del intento del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. 

Este proyecto arranca, dos años más tarde, dentro del programa de las Residencias Creativas de Las Cigarreras, durante cuatro semanas entre los meses de octubre y noviembre de 2025, en la ciudad de Alicante. Dentro de este marco, la propuesta se ha desarrollado en torno a dos ejes. Por un lado, he podido acceder a documentación producida durante los días siguientes del intento de golpe de estado en el Archivo de la Democracia y el Archivo Municipal de Alicante, centrándome principalmente en la prensa escrita de los días 24, 25 y 26 de febrero, con el fin de poder entender y analizar los discursos y relatos existentes sobre aquello que sucedía fuera del Congreso (las calles, los locales, etc.). 

Por otro lado, ha sido importantísimo poder contar con los recuerdos de Maribel, Miguel Ángel, Manolo, Gloria, Manuel, Cita, Pascual, Francisco, Ignasi, Miguel, Concha, Tomás y Llum sobre sus noches del 23F en los contextos de Alicante, Elche, Villena, Elda y Salamanca. La mayoría de estas personas estaban y/o están vinculadas a diferentes organizaciones políticas como son el Partido Comunista de España, el Moviment Comunista del País Valencià, la Liga Comunista Revolucionaria, la Confederación Nacional del Trabajo, Comisiones Obreras y el Sindicat de Treballadors i Treballadores de l’Ensenyament del País Valencià, entre otras. Con ellas hemos sobrevolado los últimos años de la dictadura, la militancia en la clandestinidad, los saltos, el clic clic clic de las multicopistas que había que proteger y que producían papeles con propuestas de libertades colectivas. Nombramos la represión que no cesó con la muerte del dictador, los cuerpos que cayeron y el silencio dentro de las casas. Pero también, hablamos de deseos que movilizaban, de estrategias de organización colectiva, de asambleas, de huelgas, de derechos y de una juventud con ganas de cambiarlo todo. 

El 23 de febrero de 1981 a las 18h23, algunas de ellas trabajan, otras están en casa, unas se enteran en el momento de los disparos y otras un poco más tarde. Por unos instantes, el tiempo se abre, el pasado invade el presente y proyecta un futuro de terror. Los movimientos son rápidos, algunos improvisados y otros ya planificados: volver a casa, esconderse en la casa de otra persona, juntarse con otras, valorar irse a la mañana siguiente y esconder o destruir la documentación comprometida para una misma y para todas las compañeras. Estos gestos se multiplican en la oscuridad de noche mientras suena el bando militar en la radio y algunos grupúsculos evidencian su apoyo al golpe en la calle. Sus testimonios ensanchan las grietas de un relato de absoluta normalidad que se extiende por las páginas de la prensa de aquellos días, y dan comienzo a esta investigación con vocación de continuidad. 

A todas ellas, agradecerles su tiempo y su generosidad. Agradecer también a las personas que me permitieron llegar a ellas, Irene, María, Paco, Cala, Manuela y Assum y a Leticia Cano por el acompañamiento de este proceso.

Un susurro continuo, 2023

Intervención para la exposición 238 Paterna. Lugar de perpetración y memoria comisariada por Pepa García Hernandorena e Isabel Gadea i Peiró dentro del proyecto Las Fosas del Franquismo en el patio de L’ ETNO, Museu Valencià d’Etnologia.

Un susurro continuo pretende acercarse a los procesos de transmisión de memoria que se dan entre las mujeres de diferentes generaciones de una misma familia. Una contramemoria compartida que se construye en el espacio de lo íntimo, nunca de forma lineal, en un vaivén constante entre pasado y presente, murmullos, gestos y también silencios. Un susurro continuo reivindica las prácticas de resistencia al olvido y de duelos profanos que surgen ante los contextos del horror, cuyas estrategias se transmiten y se ritualizan a través del afecto y de la complicidad que existen entre las diferentes portadoras de memoria de cada familia.